CLARO
Entre estos viejos árboles, un nudo de nubes amordaza las últimas estrellas y se espanta el silencio del bosque.Centauros de colores sobre las zarzamoras, dibujan dédalos misteriosos, por donde se pierden las mariposas.
Los cuervos, portadores de las almas de los condenados, señalan el camino que lleva al otro lado del ocaso los perfumes del otoño.
Miro por doquier bajo un fardo de dudas a las cigarras que custodian el umbral del paraíso.
Huelo su piel, como un perro su presa. Leo por todo su vientre, los trazos trenzados de un pentagrama imposible. Son los últimos poemas de amor, que hacen precipitar de golpe, mi tórrida pasión, dentro de una música de pétalos y lluvia.
ATHO

