FINAL
El rocío, embajador de la aurora, inventa sueños con caligrafía de luz, rasguños de poemas secretos, que nombran sentimientos de diferente manera, y los transforman en un brebaje alucinógeno.Todo el azul sigue colgado de los tejados y del bosque silencioso. Tu huella pasada a fuego, es ahora, algo que no se ve, como las profecías de las sacerdotisas del oráculo de Delfos, perdidas en el infinito.
Tuve que olvidarte, y quedé como muerto. Nunca más nos volveremos a ver, pues me he transformado en viento. Me importa lo que soy, no adonde voy.
Debajo de aquel sueño, nunca se vieron los que de verdad era. Eran tierras cubiertas de agujas secas de pino.
El dolor purificó mis egoísmos. La cadena de aquellos sentimientos se ha exilado del pasado, y peregrinan en busca de otras aventuras. La vida es puro deseo, hay que construir ilusiones a nuestra semejanza, si no quieres morir de angustia.
Un nenúfar grande, redondo y amarillo, flota sobre la tranquilidad de este hombre atento a un nuevo amor, no en tensión, si eufórico, porque estoy creando, y he ocultado furtivamente las heridas que dejó tu despedida.

